Cuando la economía de la información demanda la transparencia de datos

La opinión de Marcos Pueyrredón, Global VP para los Mercados Hispanos de VTEX

En el último tiempo, hemos presenciado cómo los datos a los que previamente no le dábamos mayor entidad o importancia, sí tienen valor, y mucho. Toda nuestra actividad online es una fuente de recursos preciados: cuando ingresamos a una página web para registrarnos y acceder a un documento que estamos buscando, o al utilizar alguna red social o aplicación en nuestros celulares, etc.

Filtraciones de datos, venta de información sensible entre compañías y a gobiernos, amenazas y ataques de hackers, son algunas de las realidades que nos han tocado vivir, ya sea en primera persona de cerca o de oído.

Frente a este escenario, los diferentes sujetos involucrados en el manejo de información han tomado conciencia de que los datos son el activo más valorado en la actualidad, y que es necesario una utilización responsable, transparente y regulada de los mismos.

Usuarios finales, consumidores, clientes y todo tipo de personas han comenzado a tomar con mayor seriedad el apartado de “Acepto los términos y condiciones”, para leer y entender antes de hacer clic qué están aceptando que haga aquella aplicación o página web con su información.

Cualquier tipo de entidad que almacene, utilice y procese datos, independientemente de su tamaño y el rubro en el cual se especialice, debe cumplir con la transparencia del tratamiento de los datos de sus usuarios. Las organizaciones deben cerciorarse de dar a conocer en cada caso y persona quién controla, quién recibe la información y cuál es el objetivo de su uso.

Sin embargo, debido a los avances de los últimos años en los que la tecnología se ha convertido en una parte crucial en todos los aspectos de la vida de personas e instituciones, el alcance de las normativas para el cuidado de la información vigentes hasta el momento habían quedado obsoletas frente a un nuevo escenario que concentra oportunidades y riesgos. Es por esto que este año la Unión Europea impulsó una normativa para poder reglamentar y hacerle frente a los desafíos y las múltiples amenazas a las que se expone la información.

Con el objetivo de proteger los datos y la privacidad de los usuarios de sitios y productos digitales, la UE creó el nuevo Reglamento General de Protección de Datos (GDPR por sus siglas en inglés), que otorga la transparencia profunda y sumamente necesaria en la forma de almacenar y utilizar los datos de los usuarios, además de garantizar que sean ellos los que puedan decidir cómo hacerlo por las empresas.

Con esta nueva regulación, todas las empresas relacionadas con el manejo y procesamiento de datos de ciudadanos de la Unión Europea, deben garantizar la menor recolección posible de datos, limitando su uso solo con el propósito para el cual fueron recogidos. Una vez recolectada la información, deben cumplir con los parámetros legales de tratamiento y utilización, respetando de principio a fin la integridad y confidencialidad de todos sus usuarios.

En el ritmo acelerado en el que estamos sumergidos, cada vez nos topamos con más realidades, riesgos y oportunidades que antes eran impensadas. En este sentido, debemos tomar la responsabilidad que nos compete, como usuarios, compañías o gobiernos, para que todos los cambios repentinos, que son siempre provechosos, vayan acompañados del correcto manejo y utilización de los datos, priorizando la transparencia en la información.

(*) Marcos Pueyrredon: Global VP para los Mercados Hispanos de VTEX


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