Internet: aprovechar su legado y aprender a proteger nuestros datos

Escribe Ariel Dubra, Associate Director de Ciberseguridad y Resiliencia de Kyndryl Argentina

En los años sesenta, un proyecto del Departamento de Defensa de Estados Unidos (ARPANET) nació con el objetivo de crear una red informática que pudiera compartir información y recursos entre universidades y organismos gubernamentales. Quizá sea un poco ingenuo decir que aquellos científicos, profesores y estudiantes no podían imaginar lo que estaba por venir, pero desde luego no calcularon la intensidad del impacto que sus descubrimientos tendrían en el mundo.

Y aquí estamos, celebrando el 17 de mayo el Día Internacional de Internet. Una fecha que, por decreto de la ONU, promueve la concientización sobre las posibilidades y beneficios que el uso de la World Wide Web, junto con otras tecnologías informáticas y de telecomunicaciones, aporta a la sociedad y a la economía mundial.

Hoy en día, encender un dispositivo, leer un correo electrónico, enviar un mensaje y realizar una operación bancaria por Internet parece trivial. Pero si nos detenemos a pensar cuánto hemos tenido que evolucionar para alcanzar este nivel de comodidad, esta trivialidad da paso a un ejemplo de excelencia técnica e infraestructura de vanguardia, con protocolos, medios de transmisión de datos, servidores, buenas prácticas y la tan necesaria seguridad digital. Una larguísima lista de "componentes", en constante proceso de modernización y, en el caso de los especialistas, de actualización profesional.

Curiosidad: según una estimación de la empresa de telecomunicaciones TeleGeography, parte de esta infraestructura se basa en más de 1,2 millones de kilómetros de cables de fibra óptica repartidos por todo el mundo, algunos de los cuales alcanzan los 20.000 kilómetros de longitud. Para hacer una simple comparación, eso es 116 veces la distancia entre Mexicali, la ciudad más septentrional de México, y Río Gallegos.

Podría extenderme durante horas sobre las curiosidades y ventajas de Internet, pero hay un punto que nos preocupa especialmente y que siempre se convierte en el centro de la conversación cuando abordo el tema: la ciberseguridad. Y creo que en este caso no podría ser diferente. Sí, Internet es una de las mayores creaciones de la humanidad. Una fuente incomparable de información, que aporta diversión y oportunidades de negocio. Pero también alberga una serie de factores de riesgo que afectan a los usuarios finales y a las empresas.


Solo en 2022, por ejemplo, América Latina y el Caribe sufrieron más de 360 millones de intentos de ciberataques, según información difundida por Fortinet. La misma entidad indica que Argentina recibió 10.000 millones de intentos de ciberataques en 2022, un crecimiento del 200% frente a 2021, incluyendo incursiones tanto a reconocidas empresas privadas como organismos públicos. Las tácticas son de lo más diversas, desde grandes incursiones en sistemas bancarios hasta ataques de phishing coordinados a través del correo electrónico y aplicaciones de chat instantáneo.

Los ciberataques siguen aumentando en número y sofisticación, por eso es vital que las empresas, así como los gobiernos y cada uno de nosotros, tomemos medidas para proteger nuestra información digital, de manera que la educación y concientización en temas de ciberseguridad es fundamental. En cuanto al papel de las empresas, educar a sus empleados sobre ciberseguridad es un importante camino para recorrer, no sólo para garantizar la protección de los datos, sino porque difundir conocimientos sobre las formas de protegerse digitalmente fomentará la ciberseguridad de su equipo humano también a nivel personal, un importante punto de atención en el contexto de las empresas que han adoptado el modelo de trabajo remoto.

Como el tema es importante, aprovechando que se está celebrando Internet, he decidido compartir algunas buenas prácticas para garantizar la seguridad de todos en este espacio, especialmente la de su empresa.

Educación y Concientizacion (Awareness) - La detección de ataques de phishing y otras actividades sospechosas por parte de los empleados puede evitar muchos daños, pero para esto es crucial que estén correctamente entrenados para que puedan identificar los correos electrónicos que pudieran contener malware o virus. Asegúrese de que existe un manual de funciones, políticas y procedimientos de la empresa, en el que se especifique la información sensible, especialmente para proteger los datos confidenciales.

En el trabajo remoto - Una forma de proteger a su personal y la información de su empresa es adoptar sistemas de detección de malware e intrusiones en los dispositivos utilizados por sus empleados. Estos sistemas son capaces de vigilar actividades sospechosas y alertar, junto con soluciones de prevención de pérdida de datos.

Protección de la red - La conexión entre los dispositivos de su personal y la red de su empresa debe estar asegurada por medio de una conexión VPN (Virtual Private Network). De este modo, el tráfico que se genera viaja cifrado y se dificulta que un tercero pueda robar información, implantar firewalls y software de protección antimalware en todos los dispositivos.

Realizar copias de seguridad periódicamente de los datos - Hacer una copia de seguridad periódica de la información importante es imprescindible porque no todos los ataques se basan en el robo o secuestro de los datos. La falta de una copia de seguridad en caso de ataques centrados en borrar información causa problemas como pérdida de productividad, costes con la recuperación e incluso posibles acciones legales por parte de los clientes. Mantenga la copia de seguridad como parte de sus mejores prácticas, siempre.

Internet es un espacio lleno de oportunidades. Celebremos todos los buenos negocios que nos proporciona - independientemente del tamaño de su empresa - y la facilidad de acceso a la información que nos brinda. Todo siempre pensando en la seguridad de nuestros datos.

(*) Ariel Dubra: CyberSecurity & Resiliency Practice Architect de Kyndryl Argentina