Sin formación de talentos no hay tecnología

Escribe María Laura Palacios, CEO G&L Group

Gracias a los avances tecnológicos y conocimientos informáticos, hoy las pequeñas y medianas empresas proveedoras de tecnología logramos estar al mismo nivel de las empresas de clase mundial. Logramos desarrollar la capacidad de brindar servicios personalizados, consiguiendo una mayor cercanía con los clientes, dedicándoles más tiempo y contacto para conocer sus requerimientos, solucionar sus necesidades y entender qué esperan del servicio ofrecido. Que un proveedor de servicios de tecnología pueda brindar un servicio personalizado tiene que ver en gran medida con los equipos de trabajo.

La clave está en que las personas responsables del vínculo y la atención al cliente cuenten con un grado de preparación y formación acorde a la necesidad y demanda. Sin embargo, una de las preocupaciones de los clientes, es suponer que los recursos no están preparados o al nivel de lo que ellos necesitan y que a medida que crecen sus demandas, la calidad del servicio disminuye.

Algo importante para destacar es que los proveedores de tecnología estamos permanentemente actualizados sobre nuevas tendencias y sabemos de primera mano lo que está ocurriendo en el mercado. Al estar en contacto con el resto de los actores y con diferentes espacios clave del sector, nos convertimos en aliados de aquellos que nos pueden proveer de productos o servicios innovadores; nos permiten crear alianzas clave para ofrecer un valor agregado; y lo que es más importante, nos habilitan a adquirir todo el conocimiento, la experiencia y las herramientas para formar talentos acordes a los niveles y características que demanda el mercado, permitiendo al cliente mantenerse competitivo en su negocio.

Resulta fundamental, entonces, comprender que hoy la capacitación y la mentoría de talento logra dar solución a dos grandes problemas del sector:

  1. formar nuevos y más perfiles y al mismo tiempo
  2. satisfacer demandas productivas del mundo empresario ante una oferta muy escasa.

En Argentina, el sector del software está siendo muy afectado por la alta demanda de nuestros profesionales desde el exterior, a sueldos dolarizados y a valores de mercado interno que no nos permiten retener a los perfiles con seniority altos. Y no solo damos empleo genuino, sino que las empresas proveedoras de servicios nos ocupamos y dedicamos a preparar a las personas en base a los requerimientos y tecnologías del cliente; y gracias a esto, el cliente puede encontrar en estos proveedores una solución adecuada para sus necesidades técnicas sin tener que ocuparse de formar a los perfiles.

La formación es un gran incentivo de motivación que ofrece un valor agregado tanto a la empresa que forma como a la que recibe la atención de los colaboradores. Asimismo, ofrecer una formación continuada no solo ayuda a atraer y retener talentos, sino que también tiene un gran impacto en el día a día del propio negocio ya que un empleado mejor formado estará más capacitado para desarrollar su función de una forma más efectiva y productiva y lo que no es menor, impacta directo al país en su conjunto. Con personas capacitadas se logra mayor crecimiento económico, se mejoran los ingresos y las personas logran una vida más próspera.

(*) Maria Laura Palacios: CEO G&L Group


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