Microchips a favor de la medicina

Hace 20 años la miniaturización incitaba a imaginar un mundo de posibilidades tecnológicas. El tiempo pasó y paulatinamente la imaginación se hizo realidad. Ejemplo de esto es la propuesta de la Asociación de Farmacéuticos de Hospitales que consiste en el uso de microchips para evitar la venta de medicamentos truchos o robados

Según un artículo publicado por el diario Página/12 en el día de la fecha, la Asociación de Farmacéuticos de Hospitales propuso el uso de microchips para detectar medicamentos truchos o robados. Esta medida sería de especial importancia para el caso de los hospitales, donde cualquier error podría desencadenar consecuencias irreparables.

"Actualmente, existe el riesgo de que un hospital compre un medicamento falso o robado a una droguería que pudo haberlo adquirido de buena fe a otra droguería que, ésta sí, lo había obtenido ilegalmente", advirtió Marcela Rousseau, prosecretaria de la Asociación Argentina de Farmacéuticos de Hospitales a Página/12.

"La situación es especialmente crítica en los hospitales, donde a menudo se trata de pacientes graves y, cuando se descubre que el medicamento no era bueno, ya tuvo lugar un efecto adverso irreparable", aseguró. El problema consiste en ver de qué forma se reduce en un 20 por ciento la cantidad de productos farmacéuticos truchos o robados que hay en el mercado argentino.

Los medicamentos controlados por microchips serían muy útiles en el caso de las vacunas. Éstas requieren que la cadena de frío no se corte en ningún momento: "Las vacunas y hemoderivados necesitan ser conservados en cadena de frío; con un producto robado, evidentemente se ignora si esa cadena fue respetada o se interrumpió, y en este caso el medicamento deja de ser efectivo", subrayó Viviana Bernabei a Pagina/12.

De esta forma, y mediante la implementación de un microchip, el número del medicamento denunciado como robado o trucho, impedirá que continúe circulando en el mercado y de esta forma ayudará a que no se utilice en ningún paciente.

Propuestas similares, para campos y fines muy diferentes aparecieron en el transcurso del año pasado, aunque con otra tecnología. Se trata de RFID, un método muy atractivo a la hora de automatizar procesos de comercialización de productos. Las ventajas son interesantes: no requiere de ningún contacto óptico entre el producto y el lector porque este sistema utiliza ondas de radio, y haría que fuera más eficiente la baja o alta de aquellos bienes que se compraron o vendieron.


Más información: www.aafhospitalaria.org.ar.