Optimismo con advertencias en la era de la IA. Bill Gates y su mirada hacia 2026

El fundador de Microsoft plantea que la innovación seguirá mejorando el mundo, aunque advierte que el rumbo dependerá de decisiones políticas, económicas y sociales que se tomen hoy

Al comenzar 2026, Bill Gates volvió a marcar agenda global con un extenso posteo en su blog personal, donde combina su histórico optimismo por el progreso humano con una serie de advertencias clave. Bajo el título “Optimism with footnotes”, el fundador de Microsoft plantea que la innovación —impulsada ahora por la inteligencia artificial— seguirá mejorando el mundo, aunque advierte que el rumbo dependerá de decisiones políticas, económicas y sociales que se tomen hoy.

"He sido siempre un optimista", afirma Gates, al recordar tanto la creación de Microsoft como el inicio de la Fundación Gates. En ambos casos, sostiene, los resultados superaron sus expectativas. Sin embargo, reconoce que hoy es más difícil sostener esa mirada positiva frente a un contexto global marcado por conflictos, desigualdad y retrocesos en indicadores clave de desarrollo.

Optimismo con advertencias en la era de la IA. Bill Gates y su mirada hacia 2026

Un retroceso alarmante en la salud infantil


Uno de los puntos más preocupantes del análisis de Gates es el aumento en la mortalidad infantil. En 2025, por primera vez en lo que va del siglo, creció la cantidad de muertes de niños menores de cinco años, pasando de 4,6 millones en 2024 a 4,8 millones, impulsada principalmente por la reducción de ayuda internacional de los países más ricos hacia los más pobres.

Según Gates, este retroceso pone en riesgo décadas de avances y podría profundizarse si no se restablecen los presupuestos de ayuda. Advierte que una reducción del 20% en el financiamiento sanitario podría provocar 12 millones de muertes infantiles adicionales para 2045. Aun así, sostiene que los avances científicos logrados —como los tratamientos contra el VIH— son irreversibles y constituyen la base de su optimismo de largo plazo.

Tres preguntas que definirán el futuro


El eje central del posteo gira en torno a tres grandes interrogantes que, según Gates, definirán si el progreso continúa o se frena en los próximos años.

1. ¿Aumentará la generosidad en un mundo más rico?


Gates remarca que la creciente concentración de riqueza exige un mayor compromiso filantrópico, tanto de los países desarrollados como de los individuos más ricos. Iniciativas como The Giving Pledge muestran el camino, pero no alcanzan. "Hace falta más generosidad y demostrar cuán transformador puede ser dar", subraya.

2. ¿Escalarán las innovaciones que reducen la desigualdad?


Aquí, Gates pone el foco en cambio climático, salud y educación. En el plano ambiental, señala que el mercado por sí solo no alcanza para impulsar tecnologías limpias, y destaca el rol de la inversión pública y privada para reducir emisiones y acelerar la adaptación climática, especialmente en los países más vulnerables. La Fundación Gates ya comprometió 1.400 millones de dólares para apoyar a pequeños agricultores frente al cambio climático, apoyándose incluso en soluciones basadas en IA.

En salud, destaca un “pipeline” de innovaciones sin precedentes, desde nuevos diagnósticos de Alzheimer hasta avances en cáncer, obesidad y enfermedades infecciosas. Sin embargo, advierte que los costos y la complejidad del sistema limitan el acceso. Para Gates, la inteligencia artificial aplicada directamente a la atención médica será clave para democratizar servicios de calidad, incluso en regiones con escasez de profesionales.

En educación, anticipa una transformación profunda gracias a la personalización del aprendizaje con IA, una línea que ya ocupa un lugar central en las inversiones de la Fundación Gates y que, asegura, puede empoderar tanto a docentes como a estudiantes.

3. ¿Podrá el mundo minimizar los efectos negativos de la IA?


Gates define a la IA como la tecnología más transformadora creada por la humanidad, con un enorme potencial positivo, pero también con riesgos inéditos. Entre ellos, menciona el uso por parte de actores malintencionados —incluido el riesgo de bioterrorismo— y el impacto disruptivo en el mercado laboral.

Según su visión, la automatización permitirá producir más con menos trabajo humano, lo que obliga a repensar políticas públicas, distribución de la riqueza y el rol del empleo en la sociedad. Para Gates, 2026 debe ser un año de preparación para estos cambios, anticipando escenarios y diseñando respuestas antes de que los impactos sean irreversibles.

Optimismo con notas al pie


A pesar de las advertencias, Gates cierra su reflexión reafirmando su optimismo. Lo sustenta en dos capacidades humanas fundamentales: la previsión para anticipar problemas y prepararse, y la empatía para actuar en favor del bien común.

"Mientras sigamos ejercitando esas dos cualidades —la capacidad de anticipar y la de cuidar a los demás—, creo que los años que vienen pueden ser de progreso real", concluye. Un optimismo que, como él mismo aclara, hoy viene acompañado de notas al pie que el mundo no puede darse el lujo de ignorar.