Wi-Fi 7: la tecnología que moverá US$ 24.000 millones y redefine las redes empresariales

Alta densidad, baja latencia y operación predecible: en un escenario donde la transformación digital avanza más rápido que la infraestructura que la sostiene, la conectividad vuelve a ocupar un rol central. En ese contexto, Wi-Fi 7 emerge como un habilitador estratégico para escalar, automatizar y sostener la experiencia digital en organizaciones de gran tamaño

Durante los últimos años, la transformación digital se apoyó en consensos claros: trabajo híbrido, automatización de procesos, análisis de datos e inteligencia artificial. Sin embargo, muchas iniciativas fracasan o quedan a mitad de camino. No por falta de visión, sino por un factor menos visible pero crítico: redes que siguen operando, pero ya no están diseñadas para las nuevas demandas del negocio.

El problema ya no es la velocidad. En hospitales, universidades, plantas industriales, aeropuertos o grandes oficinas, el verdadero desafío es sostener alta densidad de conexiones simultáneas, aplicaciones sensibles a la latencia y un comportamiento de red predecible, todo al mismo tiempo. Cuando eso no ocurre, la red no colapsa: simplemente empieza a imponer límites silenciosos al crecimiento.

En ese escenario, Wi-Fi 7 deja de ser una “nueva versión” tecnológica para convertirse en una señal clara de que el modelo de diseño de red está cambiando.

Del upgrade técnico al rediseño de la arquitectura


Pensar Wi-Fi 7 —un mercado que proyecta ingresos por US$ 24.000 millones hacia 2030— solo como una mejora de capacidad resulta insuficiente. La evolución apunta a redes capaces de manejar mayor densidad, menor latencia y tráfico intensivo simultáneo, pero con un enfoque distinto: arquitecturas que escalen mejor, se automaticen con mayor eficiencia y simplifiquen la operación diaria.

Desde Logicalis advierten que la discusión no pasa por cuándo desplegar Wi-Fi 7, sino por las decisiones que las organizaciones toman hoy. "El Wi-Fi tradicional se enfrenta a la saturación, precisamente por la proliferación de hogares, empresas y entidades que buscan inteligencia conectando múltiples dispositivos. Wi-Fi 7 ofrece conexiones más rápidas, eficientes y fiables, gracias a su capacidad para manejar volúmenes superiores de datos de manera simultánea", explica Miguel Horacio Laco Salaverría, Practice Manager Enterprise Networking & Mobility / Payments.

Miguel Horacio Laco Salaverría, Practice Manager Enterprise Networking & Mobility / Payments en Logicalis
Miguel Horacio Laco Salaverría, Practice Manager Enterprise Networking & Mobility / Payments en Logicalis

En muchos casos, el riesgo no es tecnológico, sino estratégico. Seguir creciendo sobre infraestructuras que ya no acompañan el ritmo del negocio genera fricciones difíciles de revertir.

Alta densidad, experiencia y sustentabilidad


Wi-Fi 7 impulsa a repensar al menos tres ejes clave para las organizaciones de la región. El primero es la eficiencia en el uso del espectro, fundamental en entornos con miles de dispositivos conectados de forma simultánea. El segundo es la experiencia del usuario, que debe mantenerse consistente aun cuando múltiples aplicaciones compiten por la red. El tercero es la sustentabilidad operativa, con diseños que reduzcan complejidad, consumo energético y costos de operación.

Sectores como salud y educación ya enfrentan estos desafíos a diario. Historias clínicas digitales, telemedicina, plataformas de aprendizaje online, dispositivos IoT y videoconferencias masivas requieren redes que no solo funcionen, sino que lo hagan de manera estable, confiable y previsible.

La misma realidad se replica en estadios, aeropuertos, plantas industriales y grandes corporaciones, donde la cantidad de conexiones simultáneas y la criticidad de las aplicaciones devuelven a la red un rol central en la continuidad del negocio.

Modernizar no es solo reemplazar hardware


Uno de los errores más frecuentes es asociar modernización con recambio de equipos. En la práctica, el salto que propone Wi-Fi 7 obliga a revisar el diseño de la red de punta a punta: desde la arquitectura inalámbrica hasta su integración con switching, automatización, monitoreo y políticas de sustentabilidad.

Los especialistas coinciden en un punto clave: cuando el futuro digital llega antes que la infraestructura que debería sostenerlo, el problema no es la tecnología que falta, sino la conversación que no se tuvo a tiempo. Por eso, más que una urgencia de adopción, Wi-Fi 7 funciona como un disparador estratégico para repensar la red y alinearla con los objetivos del negocio a mediano y largo plazo.

Tras un largo período en el que la conectividad parecía una capa resuelta, la red vuelve a ocupar un lugar central en la toma de decisiones. Ya no como un tema operativo, sino como un habilitador directo del crecimiento, la eficiencia y la sustentabilidad. La pregunta ya no es si la red funciona. La pregunta es si está preparada para lo que viene.