Microsoft presentó Majorana 2: el chip cuántico acelerado por IA agéntica
11 de Junio de 2026La compañía adelantó su hoja de ruta para tener una computadora cuántica escalable en 2029, cortando a la mitad el plazo original. El chip fue desarrollado con Microsoft Discovery, su plataforma de IA agéntica para investigación científica
Microsoft presentó Majorana 2, su nuevo chip cuántico topológico, que logra qubits 1.000 veces más confiables que la generación anterior. El anuncio, publicado el 2 de junio en el newsroom oficial de la compañía, viene acompañado de un dato que redefine el calendario de la industria: Microsoft ahora espera tener una computadora cuántica escalable y comercialmente viable en 2029, recortando a la mitad el plazo que había estimado originalmente.
El Majorana 2 logra una vida útil media del qubit de 20 segundos, con instancias que llegan hasta un minuto. Para dimensionar lo que eso significa: mientras otros enfoques miden la vida de un qubit en microsegundos, Microsoft compara este salto con inventar una batería de teléfono que en lugar de durar un día aguantara casi tres años con una sola carga. A eso se suma una velocidad de operación de un microsegundo y un tamaño de qubit de apenas una centésima de milímetro — factores que combinados abren el camino hacia cómputo cuántico práctico a escala real.

El rol de la IA agéntica en el desarrollo del chip
Lo que hace especialmente relevante este anuncio para el ecosistema IT no es solo el chip en sí, sino el proceso que lo hizo posible. El equipo de investigación cuántica de Microsoft utilizó Microsoft Discovery — su plataforma de IA agéntica para investigación científica — en prácticamente todas las etapas del desarrollo: gestión de flujos de trabajo, optimización de fabricación, detección de fallas no evidentes y generación de hipótesis para nuevos materiales.
"La IA agéntica permea casi todo lo que hacemos — se convirtió en una parte muy natural de nuestro flujo de trabajo", afirmó Chetan Nayak, Technical Fellow de Microsoft, según el comunicado oficial de la compañía.
Un ejemplo concreto ilustra el cambio de paradigma: configurar los cientos de parámetros necesarios para crear un estado topológico y luego medir el qubit resultante solía tomar semanas cuando lo hacía un investigador humano. Con agentes de IA corriendo el proceso de forma automática y continua — ajustando voltajes en paralelo, algo que un humano no puede hacer de forma lineal —, el tiempo se redujo en órdenes de magnitud.
"Automatizar las mediciones con IA agéntica fue un cambio de juego", señaló Zulfi Alam, vicepresidente corporativo de Quantum en Microsoft.
Un material inesperado: el plomo como escudo cuántico
El salto en confiabilidad tiene también una explicación material concreta. Mientras el Majorana 1 usaba aluminio como superconductor, el Majorana 2 usa plomo — el mismo material que se usa para blindar equipos de radiación en hospitales. En un chip cuántico, el plomo ayuda a proteger los frágiles qubits de las perturbaciones cósmicas que los desestabilizan. Llevó años resolver los tradeoffs que ese cambio implicaba, pero el resultado fue una mejora sustancial en la calidad de los dispositivos.
Microsoft Discovery: disponible para el mercado
En paralelo con el anuncio del chip, Microsoft declaró la disponibilidad general de Microsoft Discovery, la plataforma que su propio equipo cuántico usó para acelerar la investigación. La plataforma permite a las organizaciones desplegar equipos de agentes de IA — guiados por expertos humanos — que razonan sobre grandes volúmenes de conocimiento, generan hipótesis, optimizan experimentos y aprenden en bucle continuo.
Microsoft también lanzó en preview una aplicación gratuita de Microsoft Discovery que los usuarios individuales pueden descargar y correr localmente con una cuenta de GitHub Copilot, bajando la barrera de entrada para investigación impulsada por IA.
El contexto: la convergencia de IA y computación cuántica
El anuncio de Majorana 2 llega en un momento en que la computación cuántica deja de ser ciencia ficción para convertirse en un horizonte operativo concreto. El propio Nayak lo resumió con precisión: "¿Dónde estamos respecto al año pasado? Somos 1.000 veces mejores."
Para el ecosistema IT, la tendencia que emerge es tan importante como el chip mismo: la IA agéntica no solo está cambiando cómo las empresas operan — está acelerando la velocidad a la que se desarrolla la tecnología que va a cambiar todo lo demás. Lo que antes tomaba décadas de investigación pura, hoy se comprime con agentes que procesan datos de veinte años en paralelo, detectan correlaciones que ningún investigador humano podría ver y proponen experimentos con una precisión que antes era imposible.












