IA y exportaciones: la economía del conocimiento acelera su transformación
5 de Mayo de 2026En Expo EFI, referentes del sector coincidieron en que la inteligencia artificial no frena el empleo, sino que redefine perfiles y abre nuevas oportunidades de negocio. Argentina busca capitalizar ese cambio para crecer en exportaciones
La economía del conocimiento volvió a ganar protagonismo en la agenda empresaria local. En el marco de Expo EFI 2026 -la exposición de economía, finanzas e inversiones- Argencon reunió a ejecutivos de empresas líderes del sector para analizar cómo la inteligencia artificial está reconfigurando el negocio de los servicios basados en conocimiento y, sobre todo, qué implica esto para Argentina.
El panel puso sobre la mesa un dato clave: el sector es el tercer complejo exportador del país, con ventas externas por USD 9.563 millones en 2025 y un crecimiento cercano al 8% interanual.

Representantes de Argencon en Expo EFI 2026
Pero el eje no fue el pasado, sino lo que viene. La irrupción de la inteligencia artificial aparece como un punto de inflexión comparable a la llegada de internet. Lejos de un discurso alarmista, los referentes plantearon que el impacto será positivo, siempre que las empresas logren adaptarse.
Para Sebastián Mocorrea, presidente de Argencon, la IA es una transformación tan profunda como lo fue la llegada de Internet. “Ante una ola de esta magnitud, existen dos caminos: surfearla o arriesgarse al impacto”, advirtió. Según el directivo, la rapidez y flexibilidad que el país demostró en la era digital debe repetirse ahora: “Argentina tiene la oportunidad de subirse a esa cresta y liderar, como ya lo hizo creando empresas exitosas que hoy dan empleo a cientos de miles de jóvenes”.
Talento, productividad y cambio de reglas
Uno de los consensos más claros fue que la IA no destruye empleo en el sector, sino que lo transforma.
Hoy, las empresas siguen contratando —incluso proyectan crecer— pero buscan perfiles distintos: profesionales capaces de trabajar junto a sistemas de IA, con foco en análisis, creatividad y resolución de problemas complejos.
Al respecto, Verónica Asla, Latam Leander de EY GDS, graficó este crecimiento con la realidad de su firma: “El año pasado incorporamos mil personas y este año proyectamos otras mil. Aunque parezca contraintuitivo frente al avance de la IA, el sector sigue creciendo porque la tecnología sigue necesitando del talento humano; lo que cambia es el perfil que buscamos”.
Esto es especialmente relevante para Argentina. El diferencial competitivo ya no pasa por costos bajos o volumen, sino por calidad de talento. En un mercado global más exigente, el perfil del profesional argentino —adaptable, creativo y con buena capacidad analítica— juega a favor.
Al mismo tiempo, la adopción de IA está cambiando la ecuación de productividad. Se pueden desarrollar soluciones más rápido, con menos recursos, lo que obliga a redefinir precios, propuestas de valor y tiempos de entrega.
Sin embargo, aparece una alerta: muchas compañías están incorporando IA sin una estrategia clara. Es decir, tecnología primero, negocio después. Un enfoque que, según los ejecutivos, puede diluir el impacto real.
En este sentido, Sofía Vago, CEO de Accenture, advirtió que muchas organizaciones hoy buscan implementar soluciones de inteligencia artificial sin un propósito definido, impulsadas más por la coyuntura que por una planificación. “No hay un pensamiento estratégico de para qué lo voy a usar, y esto es transversal a todas las industrias. El foco debe ser cómo la IA nos mejora el servicio y nos permite evolucionar hacia nuevas formas de negocio”, enfatizó.
En sectores como el marketing, la comunicación y la publicidad, esta transformación ya es una realidad. Emiliano Galván, CEO de VML, señaló que la industria publicitaria ya transitó la curva de aprendizaje que hoy enfrentan sus clientes, lo que les permite actuar como guías en este proceso: “Nuestra función hoy también es educativa. Entendemos que no todo se resuelve con IA; primero debemos pensar en la naturaleza del problema y luego elegir la herramienta adecuada”, explicó.
Más exportaciones, pero con nuevos desafíos
El dato más relevante para el mercado local es que el 57% de las empresas del sector espera aumentar sus exportaciones en 2026.
Esto confirma que la ventana de oportunidad sigue abierta. Argentina mantiene ventajas estructurales: huso horario compatible con Estados Unidos, talento calificado y experiencia exportadora.
Pero el escenario no es automático. La competitividad —especialmente en costos y disponibilidad de talento— sigue siendo un punto sensible.
Además, la IA introduce un cambio profundo: ya no alcanza con vender horas de trabajo. El negocio se mueve hacia modelos más escalables, basados en plataformas, automatización y servicios de mayor valor agregado.
Para sectores como marketing, software o servicios profesionales, esto implica una redefinición completa de la oferta.
Una oportunidad que no espera
La economía del conocimiento argentina ya demostró que puede competir a nivel global. La inteligencia artificial acelera ese proceso, pero también sube la vara. El desafío no es adoptar IA, sino convertirla en ventaja competitiva real.
Las empresas que logren hacerlo no solo van a exportar más: van a redefinir su lugar en la cadena de valor global. Y ahí es donde Argentina puede jugar un partido más ambicioso.












