Tecnología: baja el furor del trabajo remoto al exterior y suben los salarios senior

El mercado IT argentino empieza a estabilizarse después de años de fuerte tensión salarial. Mientras cae el atractivo de trabajar para empresas del exterior, las compañías locales vuelven a disputar talento especializado con mejores propuestas y salarios elevados para posiciones clave

El mercado tecnológico argentino empieza a mostrar señales de madurez. La lógica de contrataciones urgentes y salarios desbordados que dominó la pospandemia empieza a desacelerarse, mientras las empresas vuelven a competir por talento desde otro lugar: estabilidad, carrera profesional y proyectos de largo plazo.

Ese es uno de los principales hallazgos de la Guía Salarial 2026 de Michael Page, elaborada a partir de más de 1900 encuestas entre empresas y profesionales. El informe muestra un fenómeno que hasta hace poco parecía improbable: el trabajo remoto para compañías del exterior empieza a perder atractivo frente a propuestas locales.

La consecuencia es inmediata para el mercado argentino. Hay mayor disponibilidad de talento IT, aunque las empresas siguen enfrentando dificultades para cubrir perfiles altamente especializados.

Álvaro Parker, Managing Director de PageGroup para Argentina, Chile y Perú
Álvaro Parker, Managing Director de PageGroup para Argentina, Chile y Perú

Tecnología concentra su demanda en especialistas de alto seniority, con impacto directo en la competitividad de las organizaciones”, señaló Álvaro Parker, Managing Director de PageGroup para Argentina, Chile y Perú.

El mercado ya no busca cantidad: busca profundidad técnica


Las búsquedas más complejas hoy pasan por arquitectos de software, especialistas DevOps y SRE, cloud engineers, expertos en ciberseguridad y perfiles vinculados a inteligencia artificial.

El cambio es estructural. Las compañías dejaron atrás la contratación masiva de perfiles generalistas y ahora priorizan profesionales capaces de resolver problemas críticos de infraestructura, automatización, datos y seguridad.

La IA acelera todavía más esa transformación. Conocer herramientas de automatización, cloud y análisis avanzado de datos dejó de ser un diferencial para convertirse en una condición de empleabilidad.

Incluso el rol tradicional del desarrollador cambia. Ya no alcanza con programar: las empresas buscan perfiles con visión de negocio, adaptabilidad y capacidad para trabajar sobre procesos estratégicos.

Los salarios siguen altos, pero con mayor racionalidad


Aunque la presión salarial bajó respecto de los años más calientes del mercado tech, los niveles siguen siendo elevados para posiciones de liderazgo y especialización.

Según el relevamiento de Michael Page, un gerente de sistemas o TI en una empresa grande puede cobrar entre $10 millones y $14 millones mensuales, más bonos anuales equivalentes a entre tres y cuatro salarios.

En infraestructura, los salarios para posiciones gerenciales oscilan entre $7 millones y $9,5 millones en compañías grandes. Mientras tanto, un Data Manager puede alcanzar remuneraciones de entre $8,3 millones y $11 millones mensuales, además de bonos de hasta 3,5 salarios.

El dato refleja dos tendencias simultáneas: por un lado, el mercado dejó atrás parte de la distorsión salarial impulsada por el dólar y el trabajo remoto internacional; por otro, las empresas siguen pagando cifras muy altas cuando necesitan perfiles difíciles de reemplazar.

Menos obsesión por cobrar en dólares


Durante varios años, trabajar para el exterior fue casi una aspiración automática dentro del ecosistema IT argentino. La posibilidad de dolarizar ingresos generó una migración constante de talento hacia compañías internacionales.

Ahora el escenario empieza a cambiar. La desaceleración inflacionaria, cierta estabilidad macroeconómica y una mejora en las propuestas locales reducen parte de esa presión.

Muchas empresas argentinas entendieron además que competir únicamente por salario era imposible. Por eso empezaron a reforzar otros aspectos: flexibilidad real, proyectos desafiantes, liderazgo cercano y oportunidades concretas de crecimiento.

Es clave que las empresas fortalezcan y diferencien su propuesta de valor para los empleados”, explicó Parker.

El trabajo remoto o híbrido sigue siendo importante, pero dejó de funcionar como único factor decisivo. Los profesionales empiezan a valorar más la estabilidad, el aprendizaje continuo y la posibilidad de desarrollar carrera sin la volatilidad que muchas veces implica trabajar para el exterior.

Tecnología gana peso estratégico dentro de las empresas


El informe también muestra un cambio en el rol de los líderes tecnológicos. CIOs, CTOs y heads de IT dejan de enfocarse únicamente en operación para participar cada vez más en decisiones estratégicas.

La transformación digital ya no aparece como un proyecto aislado: atraviesa eficiencia, competitividad y crecimiento del negocio.

Eso obliga a las empresas argentinas a resolver un desafío complejo. Necesitan perfiles técnicos altamente especializados, pero también ejecutivos capaces de traducir tecnología en resultados concretos.

La etapa de crecimiento desordenado parece haber terminado. El mercado tech argentino entra ahora en una fase más racional, donde el valor diferencial vuelve a estar en la especialización, el conocimiento profundo y la capacidad de generar impacto real en el negocio.